Miércoles, 22 de Agosto 2018
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Rinoconjuntivitis

RINITIS ALÉRGICA ESTACIONAL

Los síntomas aparecen de marzo o abril hasta el verano (esto varía según el polen sensibilizante y por ejemplo en el caso del polen de parietaria, muy frecuente en nuestra zona, el periodo de polinización se produce entre febrero y octubre). El resto del año el paciente se encuentra sin molestias. Las plantas responsables de la rinitis alérgica son en general malas hierbas (gramíneas silvestres, arbustos y malezas (parietaria, salsola) y árboles (especialmente el olivo, el ciprés y el plátano de sombra). Las plantas que que producen flores no son muy alergénicas, ya que su polen suele ser transportado por insectos y no está presente en elevadas concentraciones en el aire.


RINITIS ALÉRGICA PERENNE

En este caso las molestias aparecen todo el año, aunque es habitual que se incrementen en primavera y otoño. Los alergenos responsables son los ácaros presentes en el polvo de la casa y en menor medida los hongos de la humedad (mohos). También pueden ser los animales domésticos como perro y gato, pero también se puede relacionar con otro tipo de mascotas como el hámster, cobaya, etc. Otros casos aparecen en relación con la exposición a agentes presentes en el medio laboral (panaderos, cuidadores de animales...)


RINITIS NO ALÉRGICA

Existe un grupo de personas con síntomas de rinitis persistente en las cuales no se identifica un alergeno responsable. Generalmente presentan obstrucción nasal continua agravada por factores irritantes ambientales (polvo, humos, sprays, productos de limpieza, aire acondicionado, etc.). Estos pacientes no muestran en las pruebas cutáneas ni de laboratorio la presencia de sensibilización a ningún alérgeno. A estas rinitis se les denomina RINITIS PERSISTENTES NO ALÉRGICAS. Si se demuestra la presencia de inflamación eosinofílica se les denomina RINITIS EOSINOFILICAS.

En algunos pacientes los síntomas de rinitis pueden aparecer súbitamente en relación con cambios de temperatura, exposición a corrientes de aire frío, bebidas frías o calientes, comidas especiadas, etc. En estos casos hablamos de RINITIS VASOMOTORA.

El abuso de medicamentos descongestionantes para aliviar momentáneamente la obstrucción nasal producida por una rinitis de cualquier causa puede producir una alteración de la mucosa nasal. Hablamos entonces de las RINITIS MEDICAMENTOSA.


TRATAMIENTO DE LA RINITIS

Evitar los alergenos

En caso de las rinitis alérgicas por sensibilización a POLEN, durante la época de polinización, se deben mantener cerradas ventanas y puertas el máximo tiempo posible. Si se viaja en coche, mantener cerradas las ventanillas. Evitar las zonas donde abundan las plantas responsables de su alergia. Los pacientes se encuentran mejor en zonas de mar porque la brisa marina hace que el aire esté más libre de pólenes. Se recomienda evitar cortar el césped, limpiar graneros, barrer terrazas y todas aquellas actividades que pueden remover partículas de polen.

Respecto a los ÁCAROS DEL POLVO, podemos reducir su cantidad aunque no eliminarlos. Se recomienda una limpieza frecuente de la casa, sin levantar polvo, prescindir de alfombras, moquetas, cortinas, etc. Los suelos deben ser lisos y fáciles de limpiar (terrazo, gres...) y las paredes deben estar pintadas con material plástico lavable. Se deben evitar los objetos decorativos en exceso que acumulan polvo. Hay colchones y material de cama especial para alérgicos. En general se recomienda que las sábanas, almohadas y ropa de abrigo (edredones, mantas, colchas, etc.) sean de tejido fácilmente lavable. Se debe aspirar con frecuencia el colchón y el somier. Prestar atención a la limpieza a fondo antes de habitar viviendas cerradas ahbitualmente (viviendas de vacaciones, segundas viviendas, etc.).

Los pelos, las escamas, la saliva, la orina y las heces de los ANIMALES domésticos son una fuente importante de alergenos y deben ser evitados completamente por personas con rinitis por esta causa.

Los HONGOS y sus esporas, son también difíciles de eliminar y representan el contaminante ambiental más abundante en las épocas HÚMEDAS y relativamente cálidas. Hay que evitar humedades por filtraciones de baños y tuberías, desagües o goteras.


Inmunoterapia

Es el único tratamiento que actúa sobre la causa de los procesos alérgicos. Su objetivo consiste en inducir la disminución o desaparición de la sensibilización alérgica. Esto se realiza por medio de la administración prolongada (por inyección subcutánea o por vía sublingual) de pequeñas cantidades de alergeno, con el fin de inducir tolerancia ante nuevas exposiciones. Es un tratamiento eficaz y seguro siempre que se indique y se administre correctamente por profesionales entrenados.


Tratamiento farmacológico 

Los lavados nasales con suero fisiológico (agua hervida con 2 cucharadas de sal por cada litro de agua) son una medida útil para limpiar las secreciones de la mucosa y humedecerla aliviando así las molestias de la rinits.

Los descongestionantes (vasoconstrictores), contraen los vasos sanguíneos de la mucosa nasal para que al llegar menos sangre disminuya las congestión y pase mejor el aire a través de las fosas nasales. Tienen un efecto de alivio inmediato pero también transitorio y de hecho cada vez el alivio dura menos y le sigue un efecto “de rebote”, es decir, que cuando acaba su efecto la mucosa vuelve a congestionarse e incluso más intensamente. Hay que evitar, por tanto, el abuso de estos fármacos.

Los fármacos más eficaces para aliviar la congestión son los corticoides intranasales. Se deben utilizar durante unos días antes de notar la mejoría. Otro antiinflamatorio es el cromoglicato sódico, que también se utiliza tópicamente pero que es mucho menos potente que los corticoides intranasales.

Los antihistamínicos (agentes que bloquean los receptores de la histamina), son muy eficaces aliviando los demás síntomas de la rinitis alérgica (el picor, los estornudos y la abundante secreción nasal). Existen muchos preparados diferentes, para administración oral o bien intranasal. Los más recientes, a diferencia de los clásicos no producen somnolencia ni aumento del apetito. Se toman a diario en una sola dosis. Los más conocidos son la bilastina, cetiricina, desloratadina, ebastina, levocetiricina, loratadina, rupatadina, etc. Se utilizan según el tipo de rinitis, de forma continuada para prevenir o tratar las molestias o bien a demanda, de forma intermitente solo cuando el paciente lo necesite. Estos medicamentos son muy seguros, sin apenas efectos indeseables.

El bromuro de ipatropio es útil como antisecretor para pacientes en los cuales su síntoma principal es una secreción acuosa abundante. Esto ocurre sobretodo en algunas rinitis vasomotoras. Se utiliza vía intranasal. Los corticoides por vía oral e inyectados mejoran notablemente los síntomas de la rinitis, pero no se recomienda su uso por sus efectos secundarios.